Nuestro Candidato a la Presidencia, Dr Rodolfo Hernández y sus dos Vicepresidentes: Roberto Suñol y Rose Mary Carro.

Acá puede ver el Currículum de nuestros Candidato Presidencial, Dr. Rodolfo Hernández Gómez 

Acá el Currículum de nuestro Primer Vicepresidente, Roberto Suñol

Acá el Currículum de nuestra Segunda Vicepresidente Rose Mary Carro

 

 

 

PRINCIPIOS DOCTRINARIOS Y FINES DEL PRSC

 

El Partido Republicano Social Cristiano es una organización política, cuyos fundadores y partidarios compartimos los principios doctrinarios y fines explicitados en los artículos 4 y 5 del Estatuto partidario, que sustentan tanto nuestras concepciones, posiciones ideológicas y políticas, como las soluciones humanistas, democráticas y republicanas que se formulan para atender y resolver los problemas que más agobian a los costarricenses. En esta sección, se percibe la concepción de la vida, la persona humana, la familia, la sociedad y el mundo inspirada en el Humanismo Cristiano y en los fundamentos de la democracia costarricense. Con la inclusión de estos principios y fines pretendemos que los dirigentes y militantes lo sean por convicción y no solo por mera comprensión momentánea de aquellos, sin mayor razonamiento, y que, además, contribuyan a fortalecer y divulgar nuestro pensamiento partidario.

 

 

Son principios doctrinarios del Partido:

 

  1. a) El Partido Republicano Social Cristiano (PRSC) es un movimiento político-ideológico sustentado en los principios y valores de la democracia costarricense, de nuestro sistema republicano y en los fundamentos del Humanismo Cristiano. El Partido entiende por Humanismo Cristiano aquella forma de pensamiento que valora al ser humano por su naturaleza física y espiritual, y lo defiende contra todas aquellas formas de gobiernos totalitarios y materialistas que atentan contra la democracia y la naturaleza humana. El Partido entiende por Humanismo Cristiano un enfoque filosófico y de ninguna manera un grupo confesional o de adhesión religiosa. El término “cristiano” se utiliza para subrayar la procedencia histórica de una serie de principios metapolíticos derivados del Cristianismo Social. Para el Partido, el Humanismo Cristiano se fortalece en los contenidos de las doctrinas sociales de la iglesia, los aportes de la filosofía social del Doctor Rafael Ángel Calderón Guardia y la filosofía personalista de los teóricos de América Latina, que con tanto empeño se contraponen a las teorías mecanicistas y deterministas que aplastan y condenan al ser humano a una existencia únicamente naturalista. Históricamente, los ideales del Humanismo Cristiano que profesa el Partido se han hecho presente en la vida cotidiana de los costarricenses, desde los años 40 del Siglo XX y, por eso, afirma y defiende con sentimientos democráticos que todo costarricense tiene el derecho a tener oportunidades de labrarse mejores condiciones de vida, a ser libre y que ninguno que se halle bajo la protección de sus leyes pueda ser esclavizado. El Humanismo Cristiano en sus contenidos presenta una visión humanizada del universo, del mundo, la naturaleza, la sociedad, la familia, la persona. El Partido, en consecuencia, procura, desde la fortaleza y el sentido humanista de sus principios y valores, promover una Costa Rica más humana para todos, un país adonde todos tengan reales posibilidades de desarrollo y realización personal, material y espiritual, en un contexto de paz, libertad, justicia social, solidaridad y participación popular, que les facilite la satisfacción de las necesidades humanas más sentidas y urgentes. El Partido promueve el respeto a las mejores tradiciones históricas, culturales y civilistas del país. Respeta su organización electoral y cree que el sufragio es una función cívica primordial y obligatoria, que se ejerce en votación directa y secreta por los ciudadanos inscritos en el Registro Civil durante los procesos electorales.

 

  1. b) Principios democráticos esenciales. La ideología del Partido es defensora, por la naturaleza de sus principios universales, de una Costa Rica democrática, libre e independiente. Asimismo, afirma la norma constitucional de que la soberanía reside exclusivamente en la Nación y que nadie puede arrogarse la soberanía y que quien lo hiciere cometería el delito de traición a la Patria. El Partido asume como un compromiso radical y orientador de su trabajo político y acción programática en democracia, la defensa y promoción de los derechos humanos, ya que toda persona es sujeto de derechos, en un contexto de respeto a la Carta Constitucional, a los Tratados Internacionales suscritos por el país, a las leyes y otras disposiciones jurídicas que nos rigen. Partiendo de una visión humana del hombre y de la sociedad, el Partido lucha por el desarrollo integral de todos y cada uno de los costarricenses. Lucha también por las ideas humanistas de una cultura para la vida, la convivencia pacífica y la paz social. Partiendo de las mejores tradiciones democráticas y cívicas de los costarricenses, resalta la necesidad de que los ciudadanos contribuyan solidariamente al desarrollo humano integral del país. El Partido aboga por una educación democrática, en democracia y para la vida democrática, con la que los protagonistas del fenómeno social de la educación construyan el conocimiento, a partir de experiencias críticas, dialógicas y creativas. Creemos en una educación en valores que forme ciudadanos críticos, creativos, emprendedores, responsables, solidarios, honestos, con destrezas, conocimientos y capacidades para construir su proyecto de vida, contribuir a la paz y al desarrollo nacional, amantes de su patria y respetuosos del orden jurídico y de los mejores valores y tradiciones de nuestro ser costarricense.

 

  1. c) Afirmación de la ética. El Partido privilegia los valores éticos aplicados no sólo en la vida personal, familiar y profesional, sino también en el ámbito político, económico, ambiental, social y cultural. Estamos convencidos de que la transparencia y la rendición de cuentas, como normativa de la relación Estado y  sociedad civil, preconizan el fortalecimiento de valores morales, espirituales y sociales, propios de una sociedad de sana convivencia que, en la actualidad, se ve enfrentada a dañinas patologías sociales y a las consecuencias del narcotráfico, en un mundo globalizado, que también globaliza el mal y la violencia.

 

  1. d) Principios doctrinarios. La razón de ser del Partido está en el respeto absoluto que merece la dignidad y vocación de la persona humana como un ser dotado de razón, voluntad, libertad, inteligencia y espíritu, capaz de encontrar y practicar el bien y la verdad. Nuestro ideario defiende la primacía del Bien Común sobre el bien particular, como resultante de la solidaridad social. Creemos que toda actividad social, política y económica exige el establecimiento de condiciones externas que favorezcan el desarrollo integral de los ciudadanos, su perfeccionamiento y el mejoramiento de su calidad de vida. Estamos claros de que el Bien Común no se concreta solo en los bienes materiales, temporales, sino también en la riqueza espiritual de las personas, la familia y las organizaciones sociales llamadas sociedades intermedias. Creemos en el Estado Subsidiario como garante esencial del desarrollo nacional y del bienestar económico, ambiental, social y cultural de la población. Es responsabilidad del Estado dar respuesta a las exigencias del Bien Común con eficacia y participación ciudadana. Por consiguiente, creemos que los poderes públicos deben suplir y conceder ayuda a los ciudadanos, sin violentar sus derechos ni eliminar la iniciativa privada, y reconociendo el valor, los aportes y la independencia de los distintos grupos sociales en la construcción del Bien Común. El Partido, creyendo en los principios y valores aquí proclamados, se declara decididamente defensor de la paz, la justicia social, la libertad, la solidaridad social y la fraternidad. En su trabajo diario, propiciará el quehacer conciliador, la convivencia en hermandad, el diálogo y la concertación social, como soluciones a los problemas nacionales. Respetará y fortalecerá el Estado Social de Derecho imperante en Costa Rica, como derivación suprema de nuestro sistema republicano y del Humanismo Cristiano, así como todos y cada uno de los principios constitucionales, y lo hará con espíritu republicano, democrático, pluralista y de conveniencia nacional. De acuerdo con nuestro Humanismo Cristiano afirmamos la defensa del pluralismo político, ideológico y social, con el que hombres y mujeres, en igualdad de condiciones, participen en libertad, construyendo, con esfuerzos personales, colectivos y constancia, una Costa Rica cada día más justa, próspera, solidaria, inclusiva; es decir, más humana

 

  1. e) Principios programáticos. Defiende los valores familiares y, por la filosofía de sus principios, acepta que la familia, por derecho natural y por ser fundamento de la sociedad, tiene derecho a la protección del Estado. Asimismo, propugna que el matrimonio es la base esencial de la familia y que este descansa en la igualdad de derechos de los cónyuges. El Partido considera que el desarrollo nacional integral se inicia con el desarrollo de la familia, por ser núcleo fundamental de la sociedad. Como planteamiento ético-jurídico apoyamos todas aquellas políticas públicas e institucionales que resguardan la paridad de género. Rechazamos todas aquellas discriminaciones contrarias a la dignidad y vocación humanas. Creemos que la riqueza no debe concentrarse en pocas manos ni al margen de la justicia ni de la solidaridad; por eso, creemos en una economía ecológica y social de mercado de fundamentos cristianos; es decir, una economía, ni socialista ni liberal, basada en principios humanos que genere riqueza; pero que la distribuya con justicia social para mejorar la calidad de vida de todos los costarricenses. El Partido afirma su vocación ecológica, como vocación moral para luchar a favor del medio ambiente y los recursos naturales. Sentimos el deber moral, frente a las nuevas generaciones, de proteger la calidad de los ambientes natural y humano como responsables de su cuidado y administración. Creemos que no hay desarrollo de la persona sin libertad ni justicia social. El acceso de todo hombre y toda mujer a mejores condiciones de vida humana es un elemento esencial para alcanzar la paz social, la armonía y el bienestar de la sociedad costarricense. Gozar de un techo, trabajo decente, sana alimentación, salud y educación de calidad, es un derecho de todo ciudadano. Consideramos necesario combatir, con toda energía, aquello que limite el desarrollo de la familia costarricense y su derecho a mejores condiciones de vida. Lucharemos por una Costa Rica en prosperidad, sin desequilibrios ni odiosas desigualdades. El desarrollo de la justicia no se da en términos de una confrontación, pues la experiencia enseña que se logra más con la cooperación, el diálogo, la concertación, la participación y la aparición de una verdadera conciencia social en términos de “amaos los unos a los otros”. En el ejercicio programático de un gobierno rechazamos el individualismo materialista, egoísta y contrario al Bien Común, así como todo colectivismo totalitario reductor de las personas, comunidades y, en general, de la sociedad.

 

  1. f) Por una nación en prosperidad. Con este propósito, nuestro país requiere de la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones y en el disfrute de los beneficios de estas, para enfrentar los desafíos de un siglo en el que la brecha social se ha profundizado en los últimos años y el que los graves problemas universales llegarán a afectar la vida de nuestros pueblos, que no solo son globales, sino que requieren también soluciones globales: el cambio climático, el deterioro de los ambientes natural y humano, el envejecimiento de la población, la urbanización desordenada, la falta de agua potable, la creciente desigualdad social en democracia, la expansión de la drogadicción, la guerra entre los carteles del narcotraficantes, el terrorismo, la severa desnutrición en la niñez, el desempleo, la caída de la tasa de reemplazo (nacimientos), el alto riesgo de las pandemias mortales. Conscientes de que vivimos en real interdependencia global con otros pueblos y sus culturas, no ignoramos tales problemas, junto a los nacionales, y, por ello, el aporte de nuestro pensamiento republicano, democrático y humanista, a la vida nacional e institucional, dará mayores posibilidades a nuestros conciudadanos de una vida más digna y próspera.

 

ARTÍCULO QUINTO: Son fines del Partido: a) Respetar y defender los preceptos de la Constitución Política de Costa Rica y lo dispuesto en las leyes de la República. b) Promover el desarrollo integral de cada costarricense y de todos los costarricenses que habitan en el país, sin discriminación alguna, en un ambiente de paz, libertad, igualdad, democracia, solidaridad, verdad, y justicia social. c) Contribuir al mejoramiento de la democracia costarricense, tanto en su conceptualización política, como forma de vida y  en su práctica electoral, haciendo énfasis en los fundamentos éticos en el ejercicio de los derechos políticos y la ciudadanía. d) Velar por la independencia y control recíproco de los Poderes de la República, constitutivos de nuestra República, y por la efectividad funcional de las otras instituciones del Estado costarricense. e) Orientar sus decisiones y acciones hacia la construcción de un modelo de desarrollo humano integral, inspirado en el Humanismo Cristiano. f) Asegurar la representación paritaria de género en todos los órganos del Partido, de conformidad con la Ley y estos Estatutos. (NOTA: En el texto de este articulado se han incorporado aportes de la Licda. Virginia Rojas Arroyo y del Doctor Carlos Araya Guillén, quienes me han expresado su fraternal autorización para mantenerlos”.)

  

 

PARTIDO REPUBLICANO COSTA RICA